
Escuchar la palabra amante me transportaba directamente a esas novelas de la tarde, cuando llegaba del colegio y mi nana me "pedia prestado el televisor"... me imaginaba a esas viejas locas, neuróticas, que le montan la "perseguidora", al señor (casado) en cuestión, por eso me decía siempre que nunca, JAMÁS me convertiría en la amante de nadie, porque me tenía que respetar,valorar y todas esas cosas que se escuchan tan bonitas pero que a la hora de la hora se van al carajo!.
Entré a la universidad enamorada, tan enamorada que dejaba de comer para poder viajar a Bogota a ver al ser más cínico (en ese entonces el más lindo) del mundo, tan enamorada (o intensa) que hablaba con el 5 horas diarias, quebrando a mis papás pidiendoles casi que a diario "una recarguita de 5000 para el celular" ;en fin, como todo, eso se acabó, lloradas incesantes de 3 días seguidos, noche de viejas con borrachera segura y palabras como " ese man no le convenía", " ese tipo no se merece sus lagrimas", "el que la hace la paga", ó la tan nombrada " lo que es pa' uno es pa' uno" .
Pasó el tiempo I, II, III semestres y la vaina no se acababa, creo que la vaina no se acabó hasta hace poco a decir verdad(esa es otra historia), en fin en III semestre, casi como caido del cielo llego "él" (omito nombres por obvias razones), empezamos a hablar; lo típico: "yo pensé que te caía mal", "será que me puedes ayudar con el trabajo para x materia?", ya haciendo el trabajo " que tal si nos tomamos media de ron?", sea como sea que pasara, el cuento es que me encarreté, de eso ya casi año y medio, con un simple CONTRA, que el tipo este tiene novia, SI, soy eso en lo que JAMÁS me iba a convertir, en la amante y para ser sincera, o esta vaina no es como lo imaginé, o paradójicamente soy una "amante ejemplar" ; y francamente, esto no está nada mal, no soy neurótica, ni me muero sin verlo, no siento que yo me esté irrespetando y mucho menos que no me valore, no estoy sufriendo por este tipo , no he dejado de vivir mi vida, ni vivo la de el, puedo decir que, si, soy una amante feliz Y QUÉ?