Si, me acostumbré a verlo, oirlo y encenderlo todos los días casi por 8 años... puto televisor cuanta falta me hacés!.
La historia comenzó hace dos días, me considero una mujer medianamente vanidosa, me gusta verme bonita, que me miren, pero no me levanto 3 horas antes de salir para verme bien, soy de las que me despierto con una hora de anticipación, me baño, me cepillo el pelo y dientes, polvos pa´la cara (herencia de mi madre), iPod, celulares, mochila y chao!. Si hubiera seguido así, nada de esto hubiera sucedido.
En días pasados mi mamá tuvo la brillante idea de regalarme un secador con no se cuantas especificaciones, secador que miraba y miraba sin atreverme a tocar, pero ese día, me decidí, enchufé el secador a la extensión donde iba igualmente conectado mi bebe (entiendase por televisor) y "Bruuuuuum" lo prendí, como era de esperarse fallé en el intento, mi pelo, liso por naturaleza, quedó como una esponja y al otro día tenía mi brazo derecho "engranado", pero eso no es nada, entre rulo y secador, se apagó mi televisor, no sé si fué una descarga eléctrica fatal o si, simplemente no soportó la idea de verme con un secador en la mano, el punto es, que jamás volvió a enceder.
La historia comenzó hace dos días, me considero una mujer medianamente vanidosa, me gusta verme bonita, que me miren, pero no me levanto 3 horas antes de salir para verme bien, soy de las que me despierto con una hora de anticipación, me baño, me cepillo el pelo y dientes, polvos pa´la cara (herencia de mi madre), iPod, celulares, mochila y chao!. Si hubiera seguido así, nada de esto hubiera sucedido.
En días pasados mi mamá tuvo la brillante idea de regalarme un secador con no se cuantas especificaciones, secador que miraba y miraba sin atreverme a tocar, pero ese día, me decidí, enchufé el secador a la extensión donde iba igualmente conectado mi bebe (entiendase por televisor) y "Bruuuuuum" lo prendí, como era de esperarse fallé en el intento, mi pelo, liso por naturaleza, quedó como una esponja y al otro día tenía mi brazo derecho "engranado", pero eso no es nada, entre rulo y secador, se apagó mi televisor, no sé si fué una descarga eléctrica fatal o si, simplemente no soportó la idea de verme con un secador en la mano, el punto es, que jamás volvió a enceder.
Hoy fuí en busca de una tele nueva, miré y miré y volví a mirar, finalmente me llevé el que más me conveció (y el más barato), sin embargo cuando llegué a mi apartamento, lo conecté, y entendí que no es igual,nunca va a ser igual... ¡extraño mi sony trinitron de 15", pantalla embombada y con olor a recalentao'!.


Lola... te veré en unos años lamentando la pérdida del televisor que compraste hoy y deplorando el nuevo... es como los novios... te acostumbras... y ya... jejejejeje... un abrazo.
ResponderEliminarEso espero... aún no me acostmbro a la nueva tecnología! ...
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